Creditos :Jernej Furman from Slovenia. Licencia CC BY 2.0
La reciente presentación de los resultados de Microsoft para el primer trimestre del año fiscal 2026 ha puesto el foco en una pieza clave de su estrategia: su participación en OpenAI.
¿Qué ocurrió?
Microsoft reportó ingresos de US$ 77.7 mil millones para el trimestre Q3 (Julio-Agosto-Septiembre), con un crecimiento interanual del 18%. Además, su ingreso neto fue de US$ 27.7 mil millones.
Sin embargo, al mismo tiempo, Microsoft indicó que su inversión en OpenAI tuvo un impacto negativo: una disminución de US$ 3.1 mil millones en el ingreso neto de su participación en OpenAI.
Con base en ese número (y apuntando que Microsoft posee aproximadamente un 27 % de OpenAI), los analistas estiman que OpenAI habría registrado pérdidas por más de US$ 11.5 mil millones solo en ese trimestre. Algunos cálculos sugieren que las perdidas podría superar los US$ 12 mil millones.
En resumen: una gran empresa con buenos resultados globales está soportando una inversión que arroja pérdidas enormes.
El costo de la Inteligencia Artificial
Para entender el fenómeno detrás de éstas billonarias perdidas de OpenAI, hay varios factores:
- El negocio de la inteligencia artificial (IA) tiene un coste operativo altísimo. Los modelos de gran tamaño, la infraestructura de cómputo (data centers, GPU, etc.) y el talento son costosos.
- Aunque OpenAI genera ingresos —por ejemplo, servicios de IA, licencias, uso de modelos— esos ingresos están lejos de cubrir los costos de expansión, investigación y funcionamiento.
- Microsoft está usando el método de contabilidad por participación (“equity method”) para su inversión en OpenAI: eso significa que reporta su parte proporcional de las pérdidas de OpenAI en su propio resultado. Por eso un impacto de US$ 3.1 mil millones de Microsoft implica una pérdida total mucho mayor en OpenAI.
- Hay un componente estratégico: Microsoft está apostando al futuro de la IA, no tanto buscando que su inversión ya sea rentable hoy. Eso podría justificar asumir pérdidas en el corto plazo.
¿Quien sale perjudicado?
Desde la perspectiva de Microsoft, pese a las grandes perdidas de OpenAI en su contabilidad, la empresa sigue creciendo en ingresos y en otras áreas fuertes (nube, servicios, productividad). Por lo tanto, el “daño” de esta inversión no la está hundiendo, aunque sí añade riesgo y visibilidad.
Para OpenAI, la situación muestra que aún cuando una empresa privada llegue a generar miles de millones en ingresos, el camino hacia la rentabilidad puede ser largo y lleno de gastos.
¿Y qué sigue?
El camino para OpenAI será ver si puede reducir sus pérdidas, aumentar sustancialmente sus ingresos, o convencer de que ese coste elevado es un paso necesario hacia algo mayor. Para Microsoft, estará el reto de que esa inversión “abra la puerta” a mayores beneficios a largo plazo, no que sea solo un agujero financiero.
Si tienes suscripcion, puedes leer el reporte original en The Wall Street Journal
OpenAI Made a $12 Billion Loss Last Quarter, Microsoft Results Indicate



